
EU.- Elementos de la Patrulla Fronteriza adscritos a la estación de Chula Vista detectaron y detuvieron a un grupo de 19 ciudadanos mexicanos, entre ellos tres menores no acompañados, quienes intentaban ingresar de forma ilegal a los Estados Unidos ocultándose en el sistema de alcantarillado binacional. De acuerdo con el informe de las autoridades federales, entre los detenidos se identificó a dos hermanos con antecedentes penales y condenas previas por narcotráfico en territorio estadounidense.
El aseguramiento se concretó en la zona limítrofe entre Tijuana y San Diego, activando a las unidades especializadas en operaciones subterráneas para despejar la infraestructura pluvial.
El reporte oficial emitido por el Sector de San Diego detalla que el despliegue operativo fue guiado mediante sistemas de inteligencia digital avanzados:
Monitoreo digital: Los agentes fronterizos detectaron la actividad inusual a las 22:40 horas gracias al Sistema de Videovigilancia Remota (RVSS), el cual captó el ingreso de las personas hacia las bocas de tormenta y túneles de drenaje.
Operativo de extracción: Al lugar arribó el Equipo de Túneles del Sector de San Diego, cuyos elementos ingresaron a la red subterránea para localizar al grupo compuesto por 16 adultos y tres menores de edad, asegurándose de que no quedaran personas atrapadas en zonas de riesgo.
Procesamiento: Todos los integrantes del grupo fueron extraídos de la infraestructura y trasladados de inmediato a la Estación de Chula Vista para determinar su estatus legal y médico.
Al momento de realizar el cotejo biométrico y de registros criminales en las bases de datos de las agencias de seguridad, las autoridades estadounidenses confirmaron la presencia de dos objetivos prioritarios:
Raudel Carrillo-Padilla (35 años): Ciudadano mexicano con historial de deportación previa. Cuenta con una condena dictada en 2017 por los delitos de posesión, transporte e intento de venta de metanfetamina en Yreka, California.
Iván Carrillo-Padilla (31 años): Hermano del primero, también sentenciado por el mismo caso de narcóticos en 2017. Registra un segundo arresto y posterior expulsión del país en 2019 tras un operativo antidrogas ejecutado en Eugene, Oregón.
El agente jefe de patrulla del Sector de San Diego, Justin de la Torre, enfatizó los severos riesgos que implican estas dinámicas de cruce clandestino, tanto para los migrantes debido a los gases tóxicos y corrientes del drenaje, como para las comunidades receptoras.
“Estos intentos de tráfico ilegal no solo son peligrosos, sino que a menudo involucran a personas que representan una amenaza para la seguridad pública. Gracias a la vigilancia y al uso eficaz de la tecnología, este grupo fue detenido antes de que pudieran penetrar más en nuestras comunidades”, declaró el mando federal.
Los 17 ciudadanos que no registran antecedentes graves serán sometidos a un proceso administrativo de expulsión inmediata bajo las leyes migratorias vigentes, mientras que los hermanos Carrillo-Padilla enfrentarán un enjuiciamiento federal por el delito de reingreso ilegal al país después de una deportación por delitos graves, lo que podría derivar en una nueva pena de prisión en una cárcel federal.



