
WASHINGTON D.C.- El Departamento de Justicia de los Estados Unidos presentó formalmente cargos criminales en contra del expresidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, acusándolo de los delitos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. La acusación fue radicada ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, señalando al exmandatario como el responsable de ordenar, en su antiguo rol de ministro de las Fuerzas Armadas, el derribo de dos avionetas civiles en el año 1996.
Esta acción legal representa la medida más drástica de la administración del presidente Donald Trump hacia la isla, en medio de una severa crisis energética y económica en el país caribeño derivada de las recientes presiones de la Casa Blanca.
El expediente judicial presentado por los fiscales federales en Florida revive el incidente ocurrido a mediados de la década de los noventa que involucró a la organización de asistencia civil "Hermanos al Rescate":
Las víctimas: El derribo de las dos aeronaves costó la vida de tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un ciudadano cubano con residencia legal en EE. UU.
La orden militar: La fiscalía estadounidense argumenta contar con elementos probatorios que señalan que Castro dictó la línea de ataque directo contra las avionetas civiles en el espacio aéreo internacional.
El proceso legal contra el liderazgo histórico cubano se da en un contexto de reconfiguración política en el hemisferio, derivado de las operaciones militares estadounidenses en la región:
Estatus de Venezuela: La Casa Blanca intensificó su estrategia sobre Cuba tras la captura y traslado a Nueva York del presidente venezolano, Nicolás Maduro, ocurrida en una incursión militar ejecutada el pasado mes de enero bajo cargos de narcotráfico.
Bloqueo energético: Tras la caída de la administración de Maduro —principal aliado comercial de la isla—, el gobierno estadounidense impuso un estricto bloqueo naval que paralizó el suministro de combustible a Cuba, desencadenando apagones masivos y escasez de alimentos.
Condición de apertura: Trump ha condicionado el cese de hostilidades a un cambio de régimen y a lo que denominó una “toma amistosa”, exigiendo que la isla expulse a los adversarios geopolíticos de EE. UU. y abra su economía al capital privado norteamericano.
El secretario de Estado, Marco Rubio, dirigió un mensaje en video a la población de la isla, instándolos a presionar por un relevo en la dirigencia que permita transitar hacia una economía de libre mercado.
“En Estados Unidos, estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestra gente”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.
El caso entra ahora en el terreno de los tribunales federales, abriendo una compleja vertiente en el derecho internacional respecto a la inmunidad de los exjefes de Estado y la ejecución de órdenes de aprehensión transfronterizas.



