
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México desmantelaron una red de lavado de dinero y tráfico de drogas vinculada a "Los Chapitos", facción del Cártel de Sinaloa.
La organización criminal utilizaba criptomonedas y empresas fachada para blanquear las ganancias de la venta masiva de fentanilo, cocaína y metanfetamina en territorio estadounidense.
La estructura criminal está integrada por 12 personas y dos empresas, quienes ya fueron sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU. y son investigadas formalmente en México.
Según el reporte oficial, esta red permitía movilizar recursos millonarios mediante operaciones financieras digitales que conectaban a ambos países.
Los operadores clave del entramado financiero
Las investigaciones bilaterales identificaron a los líderes de la operación táctica y financiera:
Armando de Jesús Ojeda Avilés: Responsable de recolectar el efectivo de la droga en EE. UU., convertirlo en criptomonedas y transferirlo a México.
Jesús Alonso Aispuro Félix: Intermediario financiero encargado de gestionar las transferencias masivas a través de billeteras digitales de criptoactivos.
Jesús González Peñuelas: Uno de los hombres más buscados por la DEA (con una recompensa de 5 millones de dólares), quien opera las células de distribución de droga en California, Texas, Colorado, Utah y Nevada.









































































