
CULIACÁN, Sin.– El boxeador profesional Omar Alonso Chávez Carrasco, de 36 años de edad, recuperó su libertad tras permanecer poco más de 24 horas recluido en el Centro Penitenciario de Aguaruto. Durante la audiencia inicial, un Juez de Control dictó auto de vinculación a proceso en contra del atleta por su presunta responsabilidad en los delitos de violencia familiar y lesiones cometidos en perjuicio de su pareja sentimental; no obstante, la autoridad judicial autorizó una salida alterna que le permitirá enfrentar la causa penal en libertad.
La captura del pugilista, conocido en el ámbito deportivo como "El Terremoto" e hijo del ex campeón mundial Julio César Chávez, se efectuó mediante una orden de aprehensión derivada de su inasistencia a requerimientos judiciales previos.
De acuerdo con las fichas oficiales del Registro Nacional de Detenciones, el aseguramiento del imputado se rigió bajo los siguientes parámetros operativos:
El arresto: Elementos de la Policía Estatal Preventiva cumplimentaron el mandato judicial a las 08:53 horas del pasado miércoles, en las inmediaciones del Complejo Estatal de Seguridad Pública en Culiacán.
Causa de la orden: El órgano jurisdiccional había girado la orden de captura debido a que el acusado omitió presentarse de forma voluntaria a las citaciones previas que le notificó el tribunal local para responder por la denuncia penal de agresión física.
Estrategia de la defensa: Durante la comparecencia inicial, la representación legal de Chávez Carrasco solicitó acogerse al beneficio de la suspensión condicional, un mecanismo contemplado en la ley penal que paraliza el proceso ordinario a cambio de que el imputado se someta a lineamientos obligatorios como la restricción de acercarse a la víctima, someterse a tratamientos psicológicos y firmar periódicamente ante el juzgado.
El inicio de este juicio interrumpe la regularidad en los encordados de Omar Chávez, quien debutó en el profesionalismo en 2006 y acumula más de 40 victorias en las divisiones superwelter y mediano. Apenas a principios del presente año, el peleador sinaloense había reactivado su carrera tras obtener un triunfo por la vía del nocaut técnico en el segundo asalto durante una función celebrada en San Luis Potosí.
Este hecho se suma a los precedentes legales de la familia del pugilista; cabe recordar que en 2025, su hermano Julio César Chávez Junior también enfrentó un proceso judicial ante las instancias del fuero federal por presuntos nexos con células delictivas que operan en la entidad, logrando posteriormente obtener su libertad tras desahogar las diligencias correspondientes.



