
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó una reunión de trabajo en Palacio Nacional con el secretario del Departamento de Seguridad Interior de los Estados Unidos, Markwayne Mullin, con el objetivo de estrechar los lazos de cooperación estratégica entre ambos gobiernos. Durante el encuentro de carácter binacional, las delegaciones acordaron mantener el desarrollo de operativos conjuntos en materia de seguridad fronteriza y ordenamiento de flujos migratorios, bajo un estricto principio de respeto mutuo a las soberanías nacionales.
El cónclave diplomático, que se prolongó hasta las 14:10 horas de este jueves, marca la pauta operativa de las agencias de ambos lados de la frontera frente a las dinámicas de movilidad y contención de riesgos en el continente.
La mesa de diálogo técnico contó con la participación de los titulares de las áreas con mayor injerencia en la administración de las fronteras comunes:
Delegación norteamericana: Estuvo encabezada por el secretario Mullin y asistida por el embajador de los Estados Unidos en México, Ronald Johnson, así como por personal de la agregaduría diplomática.
Gabinete mexicano: Acompañando a la titular del Ejecutivo, participaron de forma activa el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y el director del Instituto Nacional de Migración (INM), Sergio Salomón, encargados de instrumentar los esquemas de repatriación y asilo humanitario.
Directriz del acuerdo: "Acordamos seguir colaborando conjuntamente en el marco de respeto de nuestros países", oficializó la presidenta Sheinbaum a través de sus canales institucionales, definiendo la postura de la diplomacia mexicana.
Al concluir las deliberaciones en las oficinas presidenciales alrededor de las 14:10 horas, el canciller mexicano despidió formalmente a la comitiva de Washington en las puertas de acceso del recinto histórico, dando por cerrado el protocolo presencial.
Fuentes de la cancillería señalaron que este diálogo directo se inscribe en la estrategia permanente del Estado mexicano para consolidar un modelo de corresponsabilidad con el gobierno estadounidense. El plan busca no solo contener la delincuencia transnacional, sino tecnificar las aduanas y coordinar los centros de procesamiento migratorio en estados fronterizos clave como Baja California, Sonora, Coahuila, Tamaulipas y Chihuahua, mitigando con ello las crisis humanitarias derivadas de las rutas migratorias de Centro y Sudamérica.



