
Una protesta violenta dejó daños en el Hospital General de Rwampara, en el este de República Democrática del Congo, luego de que familiares de un joven presuntamente fallecido por ébola intentaran llevarse el cuerpo para sepultarlo.
De acuerdo con autoridades locales, un grupo de manifestantes lanzó piedras y prendió fuego a varias tiendas de campaña utilizadas como áreas de aislamiento para pacientes.
El político local Luc Malembe declaró que la multitud atacó el hospital en medio de la tensión provocada por la muerte del joven, quien era conocido en la comunidad.
Durante los disturbios, la policía realizó disparos de advertencia para dispersar a los inconformes, mientras personal médico permaneció bajo protección militar.
Un trabajador de salud resultó herido por los objetos lanzados por los manifestantes, informaron empleados del hospital a medios internacionales.
Según Jean Claude Mukendi, parte de la comunidad aún desconoce el riesgo que representa la enfermedad y la necesidad de realizar entierros seguros para evitar nuevos contagios.
Las autoridades sanitarias recordaron que los cuerpos de personas fallecidas por ébola pueden seguir siendo altamente infecciosos, por lo que los protocolos de manejo y sepultura son fundamentales para contener el brote.









































































