
CIUDAD DE MÉXICO — Tras encadenar dos empates consecutivos en el arranque de su gestión al frente de la Selección Mexicana, el director técnico Rafael Márquez afina los últimos detalles para disputar el Clásico de la Concacaf frente a Estados Unidos, encuentro que se llevará a cabo en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona.
El "Káiser" llega a su tercer compromiso del banquillo azteca con la urgencia de sumar su primera victoria, luego de igualar 1-1 en su debut ante Colombia en Baltimore y registrar el mismo marcador frente a Perú en el Sports Illustrated Stadium. La escuadra tricolor busca consolidar una renovación generacional que combine a figuras jóvenes con la exigencia que representa el mayor rival de la región.
El escenario del próximo choque será el State Farm Stadium, hogar de los Cardinals de la NFL y una de las sedes designadas para la Copa del Mundo 2026. Este recinto multiusos destaca por su diseño vanguardista, que incluye un techo retráctil y una cancha de césped natural rodante que se desplaza al exterior para recibir luz solar, además de contar con capacidad para albergar a más de 63,000 espectadores.
El encuentro representará la primera prueba de máxima presión para Márquez ante el conjunto de las "Barras y las Estrellas", en una sede que históricamente reúne a miles de aficionados mexicanos. El choque servirá para evaluar la evolución táctica del plantel y la capacidad de respuesta del estratega en partidos de alta intensidad.









































































