
CHIHUAHUA, CHIH. — Las viviendas incendiadas durante los recientes hechos de violencia en la sierra del municipio de Madera operaban como centros de resguardo y base operativa para el grupo delictivo conocido como "La Gente del Puma", según confirmaron investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua. Las fincas afectadas se ubicaban en zonas de difícil acceso como la comunidad de El Columpio, un poblado conectado únicamente por un camino de terracería que requiere varias horas de recorrido en la región serrana.
De acuerdo con los reportes de inteligencia de la corporación estatal, la célula criminal vinculada a "La Gente del Puma" trabajaba originalmente para la facción de "Los Chapos" del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, pesquisas recientes revelan que dicha estructura criminal habría cambiado de bando para alinearse con los operadores del grupo de "Los Mayos", lo que desencadenó fuertes disputas territoriales e irrupciones armadas en la zona.
Los ataques en el municipio serrano incluyeron el incendio de inmuebles y vehículos, los cuales habrían sido blanco de células rivales tras la fractura interna entre las organizaciones antagónicas. Las autoridades de la FGE explicaron que la ubicación remota de estos refugios complicó la intervención inicial de las fuerzas de seguridad, requiriendo un despliegue operativo coordinado para ingresar al sector y resguardar a la población local.
La escalada de violencia en el perímetro rural de Madera ha vuelto a poner en alerta a las corporaciones de los tres niveles de gobierno ante el fenómeno del desplazamiento forzado. Informes de seguimiento reflejan que los constantes enfrentamientos entre facciones del crimen organizado han provocado el abandono de hogares por parte de pobladores que buscan refugiarse de las ráfagas y la quema de propiedades.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano mantienen un patrullaje permanente en los caminos de brecha del municipio. Los operativos buscan dar con el paradero de los líderes de "La Gente del Puma" y asegurar los sectores que utilizaban como bastiones tácticos en la Sierra Tarahumara.



