
CHIHUAHUA, CHIH. — La gobernadora María Eugenia Campos Galván responsabilizó directamente al partido Morena de debilitar el blindaje electoral del estado de Chihuahua contra el crimen organizado, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolviera a favor de una impugnación promovida por dicha fuerza política para dejar sin efecto mecanismos clave de la reforma local.
La mandataria estatal lamentó que el máximo tribunal del país haya retirado de la legislación chihuahuense los apartados diseñados para evitar el financiamiento de campañas y la manipulación de comicios por parte de grupos delictivos, asegurando que la iniciativa buscaba evitar que en la entidad se repitieran escenarios donde el narcotráfico decide registros, candidaturas y triunfos electorales.
Campos Galván recordó que el Congreso del Estado había aprobado previamente modificaciones legislativas para anular comicios y retirar la candidatura a cualquier aspirante que resultara ganador con respaldo de la delincuencia organizada. Sin embargo, Morena votó en contra en el Congreso local y posteriormente recurrió a la Suprema Corte para tumbar la normativa aprobada por la mayoría legislativa.
Al explicar las repercusiones del fallo judicial, la titular del Ejecutivo estatal enfatizó que la resolución deja sin efecto la sanción que más afectaba al crimen organizado: despojar de la candidatura al aspirante respaldado con armas, dinero y amenazas. Advirtió que, bajo el nuevo panorama, si una elección llega a repetirse, el mismo candidato cuestionado podrá competir nuevamente bajo las mismas condiciones.
Finalmente, la gobernadora aseguró que el Gobierno del Estado acatará la resolución judicial, pero adelantó que buscarán reponer los mecanismos anulados a través de las vías legales que el propio marco constitucional permita. A su vez, destacó la postura de la ministra Yasmín Esquivel, quien votó en favor de mantener el blindaje electoral promovido por las autoridades chihuahuenses.



