
CIUDAD DE MÉXICO. — El primer actor cubano-mexicano Otto Sirgo falleció este martes 29 de septiembre de 2026 a los 79 años de edad, dejando tras de sí un invaluable legado artístico construido a lo largo de décadas de trabajo continuo en el teatro, el cine y la televisión. La noticia fue confirmada de manera oficial por la Asociación Nacional de Actores (ANDA) y la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI), organizaciones que expresaron su pesar y enviaron sus condolencias a familiares, allegados y a la comunidad artística.
A través de sus canales oficiales, la ANDA emitió un comunicado institucional para lamentar la partida del histrión: “La Asociación Nacional de Actores lamenta profundamente el fallecimiento de nuestro compañero Otto Sirgo, miembro de nuestro Sindicato. Nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y compañeros. Descanse en Paz”. Por su parte, el Consejo Directivo y el Comité de Vigilancia de la ANDI se sumaron a las muestras de dolor con una esquela conmemorativa dedicada al recuerdo del célebre intérprete.
Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas precisas del deceso. Sin embargo, se sabe que en mayo de 2025 el propio actor compartió públicamente que enfrentaba algunas complicaciones de salud derivadas de su edad, asuntos que manejó con discreción mientras continuaba recibiendo el cariño y el reconocimiento del público y de la industria del entretenimiento.
Otto Sirgo consolidó una destacada trayectoria en la escena nacional e internacional. Su versatilidad profesional lo llevó a participar en múltiples proyectos en la televisión, incluyendo memorables colaboraciones y apariciones en distintas producciones de TV Azteca, así como en montajes teatrales y producciones cinematográficas que reafirmaron su estatus como una figura imprescindible del espectáculo.
La partida de Otto Sirgo representa una significativa pérdida para la cultura hispanohablante. Diversas figuras del medio artístico y seguidores han comenzado a expresar sus condolencias en redes sociales, recordando con admiración el talento y la profesionalidad que caracterizaron la vida del entrañable histrión.



