
CIUDAD DE MÉXICO — La actriz Maribel Guardia presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México en contra de su exnuera, Imelda Tuñón, por la presunta comisión de delitos contra la salud y el posible homicidio de su hijo, el cantante Julián Figueroa, fallecido en abril de 2023. La querella legal busca esclarecer la obtención ilegal y el suministro de medicamentos de uso controlado entregados al músico antes de su deceso.
El representante legal de la artista costarricense, Alonso Beceiro, confirmó que la acción penal surgió tras analizar diversas inconsistencias en la narrativa sobre las horas previas a la muerte de Figueroa. La decisión se fundamenta principalmente en las confesiones públicas que hizo Tuñón en el pódcast Mesa Cero, donde admitió haber engañado a su médica psiquiatra para conseguir fármacos psicotrópicos que posteriormente le entregaba al joven sin contar con una prescripción médica directa.
La defensa argumenta que la imputada incurrió en omisión grave de auxilio, pues presuntamente no solicitó asistencia médica ni pidió una ambulancia al percatarse del malestar físico que presentaba Figueroa antes de morir. Aunque la causa de muerte reportada inicialmente fue un infarto agudo al miocardio y el cuerpo fue incinerado —lo que impide una autopsia posterior—, los abogados buscan que la fiscalía recalifique los hechos basándose en peritajes clínicos, testimonios y en las penas de hasta 30 años de prisión que contempla la ley capitalina para estos delitos.
En medio de la escalada judicial, Imelda Tuñón abandonó el país y se trasladó intempestivamente a la ciudad de Houston, Texas, en compañía de su hijo menor. Fuentes legales confirmaron que su salida de México ocurrió tras recibir notificaciones de este nuevo recurso penal, así como de otros litigios abiertos en su contra, entre ellos una demanda por daño moral interpuesta por el cantante José Manuel Figueroa y disputas por la custodia del menor.
Este nuevo procedimiento criminal agrava un prolongado conflicto familiar que ya sumaba denuncias previas por violencia familiar y reclamos financieros que superan los 3 millones de pesos. Con este giro legal, el caso por la muerte de Julián Figueroa se traslada formalmente al ámbito penológico de las autoridades capitalinas y migratorias.



