
CHIHUAHUA, CHIH.- Lo que debía ser una noche de gala y celebración para los graduados del CBTIS 122 terminó en caos, pánico y una estricta sanción administrativa. Un conocido salón de eventos de la localidad fue clausurado por las autoridades luego de que se detectara un consumo desmedido de alcohol y múltiples menores de edad intoxicados durante la fiesta de graduación.
El festejo, que inició la noche de ayer, se salió de control rápidamente ante la mirada de padres de familia y asistentes, quienes denunciaron una alarmante falta de moderación en la venta y distribución de bebidas alcohólicas al interior del recinto.
Escenas de pánico y presión social
De acuerdo con testimonios directos de los asistentes, el ambiente se tornó peligroso debido a retos de consumo y la presión social entre los mismos jóvenes. Testigos relataron cómo grupos de estudiantes incitaban a otros a ingerir bebidas directo de las botellas bajo el clásico grito de "fondo, fondo", mientras grababan videos para redes sociales.
"A las 9:30 de la noche un joven estaba tomando directo de la botella; para las 11:00 ya estaba tirado en el pasto, completamente inconsciente. Tuvieron que llamar a su madre, quien llegó asustada y llorando, intentando hacerlo reaccionar sin éxito", narró una de las madres de familia presentes.
La gravedad de la situación física de este menor requirió la intervención de cuatro elementos policiales que no lograron levantarlo, por lo que fue necesaria la llegada de una ambulancia paramédica para trasladarlo de urgencia a un hospital.
Saldo de la noche: Intervención policial y clausura
La situación en el salón de eventos empeoró con el paso de las horas. Asistentes reportaron al menos ocho jóvenes inconscientes o severamente afectados por congestión alcohólica dispersos por las áreas comunes y el jardín del establecimiento, además de baños completamente vandalizados por los efectos del exceso de bebida.
Ante el evidente riesgo a la salud pública y la falta de control por parte de los organizadores y la administración del lugar, elementos de la Policía Municipal y personal de Gobernación arribaron al sitio.
Alrededor de las 12:00 de la medianoche, las autoridades procedieron a desalojar el inmueble y a colocar los sellos de clausura correspondientes, debido a las siguientes irregularidades:
Presencia de menores de edad en estado inconveniente.
Falta de control en las medidas de seguridad y protección civil.
Operación del evento fuera de los lineamientos legales permitidos para la convivencia familiar.
Este lamentable hecho ha encendido las alarmas entre la comunidad escolar y los padres de familia, quienes a través de redes sociales han hecho un llamado enérgico a la reflexión sobre los riesgos de la presión social y la urgencia de concientizar a los jóvenes sobre el consumo responsable de alcohol.



