
CIUDAD DE MÉXICO. — Al menos dos agencias del Gobierno de Estados Unidos se encuentran evaluando diversas acusaciones en contra de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, por presuntos vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible. Sin embargo, hasta el momento las autoridades estadounidenses no han iniciado formalmente un caso judicial en su contra.
Según un reporte publicado por The New York Times, organismos estadounidenses están analizando la veracidad de los señalamientos para determinar si existen elementos suficientes que justifiquen la apertura de una investigación formal o la presentación de cargos criminales.
El diario norteamericano reveló además que, en el transcurso del año 2026, López Beltrán intentó establecer contacto de manera indirecta con funcionarios de seguridad de Estados Unidos mediante intermediarios. Fuentes cercanas señalaron que dichos acercamientos no derivaron en ninguna reunión ni conversación formal.
Andrés López Beltrán, exsecretario de Organización del partido Morena, ha rechazado tajantemente las acusaciones de corrupción y vínculos ilícitos que se le atribuyen. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró previamente que las autoridades en México no cuentan con elementos probatorios que lo relacionen con algún delito.









































































