
GUADALAJARA, Jalisco. – Raúl “Tala” Rangel, el actual guardameta de la Selección Mexicana, no solo vive un gran momento bajo los tres postes, sino también en su vida personal. El arquero mantiene un noviazgo sólido y alejado de los reflectores con Edith Marín, una joven licenciada en Psicología y apasionada del voleibol, con quien comparte un estilo de vida sencillo y enfocado en el crecimiento mutuo.
A diferencia del perfil mediático y ostentoso que suele caracterizar a muchas parejas del balompié internacional, Rangel y Marín han optado por la discreción. Sus apariciones conjuntas en plataformas como Instagram son contadas y se limitan a la celebración de fechas especiales, momentos en el hogar y la compañía de su mascota, consolidando una de las relaciones más estables y reservadas del entorno futbolístico actual.
El respaldo entre ambos quedó en evidencia recientemente tras la graduación universitaria de Edith. El arquero de las Chivas y del Tri no dudó en dedicarle un emotivo mensaje público en redes sociales, reconociendo su esfuerzo para conseguir el título profesional:
"Eres una guerrera por todo lo que pasaste para poder obtener este logro, ¡te admiro y respeto por eso! Sin duda alguna puedes lograr lo que sea que te propongas", expresó el futbolista.
Además de su carrera en la salud mental, Marín comparte con el "Tala" el amor por la actividad física. Sin embargo, su terreno de juego no es el césped, sino la cancha de voleibol, disciplina que practica habitualmente y que se ha convertido en uno de sus principales pasatiempos, según muestra en sus redes sociales.
Con esta fórmula basada en el bajo perfil y el apoyo e impulsos profesionales mutuos, la pareja demuestra que el éxito en el deporte de alto rendimiento también se construye desde la estabilidad del hogar.



