
Chihuahua.- El inicio del temporal lluvioso generó un incremento en los niveles de captación de las principales presas del estado de Chihuahua, logrando que cuatro de los embalses más importantes de la entidad superen el 50 por ciento de su capacidad de almacenamiento, de acuerdo con los registros oficiales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitidos el 17 de julio de 2026.
Los reportes del organismo federal detallan que la presa El Tintero lidera los niveles de captación con un 75.54 por ciento de llenado. Le siguen la presa Francisco I. Madero con un 58.69 por ciento —un incremento respecto al 34.63 por ciento registrado en la misma fecha del año anterior— y la presa Las Lajas con un 50.66 por ciento de su capacidad total.
El comportamiento y estatus técnico de la infraestructura hidráulica en la entidad federativa establece las siguientes mediciones variables:
Embalses en recuperación: La presa Abraham González se ubica en un 49.28 por ciento de su capacidad (frente al 20.18 por ciento de 2025). Por su parte, la presa La Boquilla registra un 22.41 por ciento de almacenamiento total.
Embalses con niveles inferiores al año previo: La presa Luis L. León reporta un 21.38 por ciento de llenado (un descenso en comparación con el 64.67 por ciento del ciclo anterior); la presa San Gabriel se sitúa en 20.51 por ciento y la presa Pico del Águila registra un 39.67 por ciento de su volumen útil.
Zona centro de la entidad: En la capital del estado, la presa Chihuahua presenta un nivel del 40.90 por ciento de su capacidad, mientras que el embalse de El Rejón se localiza en un 35.90 por ciento de almacenamiento.
Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional indican la continuidad de precipitaciones de intensidad moderada en diversas zonas del territorio estatal, incluyendo municipios como Juárez, Temósachic, Guerrero, Bocoyna, Guachochi, Cuauhtémoc, Chihuahua, Delicias, Meoqui, Camargo y Ojinaga.
Derivado del pronóstico de continuidad en el temporal, las autoridades de protección civil emitieron recomendaciones de vialidad y tránsito orientadas a mitigar riesgos por encharcamientos urbanos, reducción de visibilidad en tramos carreteros y el incremento súbito en los cauces de ríos y arroyos.



