
CHIHUAHUA, Chih.- El estado de Chihuahua acumula ya 5 mil casos de atención por desplazamiento forzado, derivados de la crisis de violencia que afecta a la Sierra. Autoridades estatales reportaron que el municipio de Guadalupe y Calvo concentra la mayor parte de estos registros.
Funcionarios locales señalaron que las familias afectadas requieren mayor apoyo y llamaron a reforzar la coordinación con instituciones federales para brindar asistencia oportuna.
El fenómeno se vincula a la inseguridad que ha obligado a cientos de personas a abandonar sus comunidades. El gobierno estatal ha implementado medidas de atención a los desplazados, que incluyen apoyo humanitario y seguimiento a la situación de seguridad en la zona.
En Guadalupe y Calvo se han intensificado las acciones para proteger a la población y facilitar el retorno de quienes lo deseen de manera segura.
Las autoridades insistieron en la necesidad de una respuesta conjunta entre los tres niveles de gobierno. Continúan los operativos y programas de asistencia para atender las necesidades básicas de las familias que han tenido que dejar sus hogares por la violencia en la región serrana.El tema permanece bajo revisión permanente por parte de las instancias estatales, que buscan reducir el impacto de este problema en las comunidades más vulnerables de la Sierra Tarahumara.









































































