
CDMX.- El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, aplaudió la intención de la presidenta Claudia Sheinbaum de impulsar la extracción de gas mediante tecnologías no convencionales (fracking) a partir de 2026. Para el legislador, esta decisión representa un "viraje de 180 grados" y un distanciamiento absoluto de las políticas del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a las que calificó como "telarañas mentales".
Anaya sostuvo que la prohibición del fracking durante el sexenio anterior comprometió la seguridad nacional al elevar la dependencia de México hacia el gas extranjero:
Dependencia crítica: México importa actualmente más del 75% del gas natural que consume, principalmente de Estados Unidos.
Falta de almacenamiento: El senador subrayó que el país carece de reservas estratégicas y capacidad de almacenamiento, lo que nos deja vulnerables ante contingencias externas.
Contradicción ideológica: Criticó que México prohíba la técnica en su territorio, pero importe el mismo gas extraído mediante fracking en el país vecino.
El excandidato presidencial defendió que la apertura a la tecnología privada no equivale a privatizar los recursos naturales, un argumento que fue central en la disputa ideológica con la administración de López Obrador.
Tecnología y capital: Anaya argumentó que permitir a particulares aportar recursos y tecnología permite al Estado ser más eficiente.
Propiedad de la nación: Reiteró que, conforme a la Constitución, el gas y el petróleo siguen siendo propiedad nacional, independientemente de quién realice la extracción.
Cambio de narrativa: Afirmó que el actual gobierno de Morena finalmente está reconociendo la necesidad de estas alianzas para garantizar el abasto.



