
Irán.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó su perspectiva de crecimiento global para 2026 al 3.1%, citando el conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel como el principal freno económico. Esta cifra representa una desaceleración frente al 3.4% registrado en 2025, impulsada por el cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructura energética que han disparado los precios del petróleo y el gas.
La guerra en Oriente Medio ha revertido el optimismo generado por el auge de la Inteligencia Artificial y la resiliencia tecnológica:
Inflación al alza: El FMI elevó su expectativa de inflación mundial al 4.4% para este año (frente al 4.1% de 2025).
Shock energético: El organismo asume que los precios de la energía subirán al menos un 19% en un escenario moderado.
Escenario severo: Si los choques energéticos se prolongan hasta 2027, el crecimiento mundial podría desplomarse hasta el 2%, obligando a los bancos centrales a subir nuevamente las tasas de interés.
El informe Perspectivas de la Economía Mundial destaca cómo la crisis afecta de forma desigual a las regiones:
Estados Unidos y Europa: EE. UU. crecerá un 2.3%, mientras que la Eurozona, dependiente del gas natural, se limitará a un 1.1%.
Países pobres: África subsahariana y naciones importadoras de energía son los más vulnerables, al carecer de espacio fiscal para proteger a sus poblaciones.
Rusia: Paradójicamente, Rusia emerge como un beneficiario relativo; debido a los altos precios del petróleo, el FMI mejoró su pronóstico de crecimiento al 1.1%.
El gobernador del Banco Nacional de Ucrania, Andriy Pyshnyy, advirtió que su país está "caminando sobre el filo de la navaja". Además de la invasión rusa, Ucrania enfrenta ahora el impacto de la guerra en Irán:
La inflación en Ucrania saltó al 7.9% en marzo, impulsada por los costos del combustible y fertilizantes.
El aumento en los precios del petróleo añade una presión de hasta 2.8 puntos porcentuales a la inflación anual ucraniana.
"La guerra en Oriente Medio ha detenido el impulso económico que traíamos", sentenció Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI.
El FMI señaló que, antes del conflicto, la economía había resistido mejor de lo esperado a las políticas arancelarias de Donald Trump. El auge de la inversión en centros de datos y productividad tecnológica había fortalecido el sistema, pero el riesgo geopolítico actual amenaza con borrar esas ganancias si la hostilidad en el Golfo Pérsico no cesa pronto.



