
México.- En una ráfaga de cinco minutos de auténtica locura, la Selección Mexicana reaccionó para poner el marcador 2-1 antes del descanso frente a Inglaterra, en los octavos de final del Mundial 2026. El delantero Julián Quiñones fue el encargado de revivir las esperanzas aztecas al anotar el gol del descuento al minuto 42 mediante una jugada a balón parado.
Con esta anotación en la cancha del Estadio Azteca, Quiñones hizo historia al empatar a Javier 'Chicharito' Hernández y a Luis 'El Matador' Hernández como los máximos anotadores de la Selección Mexicana en las Copas del Mundo, desatando la euforia en las tribunas al grito de "¡Sí se puede!".
El cierre de la primera mitad resultó sumamente cuesta arriba para el conjunto dirigido por Javier Aguirre. Cuando México dominaba el encuentro, Inglaterra pegó primero al minuto 38 gracias a un contragolpe de Marcus Rashford que Jude Bellingham firmó con un remate "de paloma".
Apenas dos minutos después, al 40', y mientras la escuadra tricolor aún asimilaba el impacto, el propio Bellingham firmó su doblete tras aprovechar un descuido defensivo para poner el preocupante 2-0 parcial a favor de los Tres Leones.
Antes del vendaval de goles, el planteamiento de México había sido valiente. Erik Lira firmó una actuación destacada cortando los avances de Anthony Gordon, mientras que Raúl Jiménez estuvo a punto de abrir el marcador al minuto 14 con un remate de cabeza que el arquero Jordan Pickford atajó de forma espectacular.
La nota de preocupación la dio el defensor César Montes, quien desde el minuto 23 encendió las alarmas por molestias físicas. Aunque Edson Álvarez comenzó a realizar ejercicios de calentamiento, el cuerpo técnico decidió mantener a Montes en la cancha tras la pausa de hidratación. El Tri se marcha al descanso con la desventaja mínima, pero con el impulso anímico del gol histórico de Quiñones para encarar la parte complementaria.



