
México.- El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), presentó una demanda formal contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, tras documentarse la muerte de 14 ciudadanos mexicanos bajo custodia federal en el último ciclo anual. La acción legal alega negligencia médica sistémica, condiciones de hacinamiento y falta de protocolos de seguridad sanitaria, buscando no solo una reparación del daño para las familias, sino una reforma estructural en el trato a los migrantes detenidos.
La cancillería mexicana detalló que los fallecimientos no fueron incidentes aislados, sino el resultado de un patrón de descuido en diversas instalaciones del ICE a lo largo de la frontera y en estados del interior.
Falta de atención médica: En al menos ocho de los casos, los connacionales presentaban síntomas de enfermedades tratables que no fueron atendidas a tiempo, derivando en complicaciones fatales.
Condiciones insalubres: La demanda señala que el hacinamiento en centros de detención en Texas y Arizona contribuyó a brotes de enfermedades infecciosas que resultaron letales para los detenidos con sistemas inmunológicos comprometidos.
Violación de protocolos consulares: México acusa que en varios casos no se notificó de manera inmediata a los consulados sobre el estado de salud crítico de los detenidos, impidiendo una asistencia legal y médica oportuna.
La actual administración ha instruido a la red de 53 consulados en Estados Unidos a intensificar las visitas de inspección y el acompañamiento jurídico para evitar que la cifra de decesos continúe en aumento.
Reparación integral: La demanda busca indemnizaciones para las familias de las 14 víctimas, cubriendo gastos funerarios, pérdida de sustento y daños morales.
Exigencia de transparencia: México solicita acceso a los expedientes médicos completos y a las grabaciones de seguridad de los centros donde ocurrieron los decesos para esclarecer las circunstancias exactas de cada caso.
Presión internacional: La SRE ha llevado el caso ante organismos de derechos humanos de la OEA y la ONU, buscando que la comunidad internacional se pronuncie sobre las condiciones de detención de migrantes en suelo estadounidense.
Esta demanda ocurre en un momento de alta tensión política, donde el tema migratorio es eje central de las agendas de ambos países. Analistas sugieren que este movimiento legal podría forzar al Congreso de Estados Unidos a revisar los presupuestos destinados a la salud dentro de los centros de detención, mientras que para México representa un acto de soberanía en defensa de sus ciudadanos en el extranjero.
La respuesta del ICE y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se espera para finales de esta semana, en medio de un clima de creciente escrutinio por parte de organizaciones civiles que apoyan la causa de los familiares de los 14 connacionales fallecidos en este 2026.



