
CIUDAD DE MÉXICO. — A solo unas semanas de que venza su contrato de exclusividad con Televisa, la conductora Galilea Montijo ha encendido las alarmas en San Ángel tras ser vista en las instalaciones de TV Azteca y Telemundo.
Fuentes cercanas a la industria aseguran que la tapatía podría estar repitiendo su conocida estrategia de negociación: escuchar ofertas de la competencia para presionar a la empresa de las Estrellas por un aumento salarial y mejores condiciones laborales antes de renovar el próximo mes de agosto.
Visitas estratégicas en la competencia
Los rumores sobre la posible salida de Montijo cobraron fuerza luego de que diversos reportes apuntaran a su presencia en las cadenas rivales. Con el fin de su contrato a la vuelta de la esquina, el movimiento es visto por expertos del entretenimiento como una jugada maestra de cotización.
En ocasiones anteriores, el amago de marcharse le ha funcionado para asegurar su lugar estelar en el programa matutino Hoy y en los proyectos más lucrativos de la televisora.
El dilema de Televisa
La posible pérdida de una de sus figuras más rentables pone a Televisa en una posición complicada. Aunque la empresa ha recortado contratos de exclusividad en los últimos años, retener a Galilea sigue siendo una prioridad debido al rating y los patrocinadores que arrastra.
La moneda está en el aire y agosto será el mes definitivo para saber si la conductora logra, una vez más, que la empresa ceda a sus exigencias financieras o si finalmente dará el salto a una nueva pantalla.









































































