
La actriz Ivonne Montero se vio obligada a cerrar definitivamente su spa debido a que el negocio dejó de ser redituable, sumándose a una racha de dificultades tanto en el plano empresarial como en el profesional. El establecimiento, que ya se encuentra disponible para renta, resultó incosteable en los últimos meses debido a una notable escasez de clientela y a constantes problemas eléctricos en el inmueble que afectaban la operación diaria.
El proyecto comercial de la intérprete no logró sostenerse ante los altos costos de mantenimiento y los problemas técnicos recurrentes. Según reportes del entorno de la artista, las fallas en el suministro de luz en la propiedad se volvieron un dolor de cabeza frecuente, lo que ahuyentó a los pocos clientes que asistían al lugar. Ante la falta de ingresos suficientes para cubrir los gastos fijos, la administración optó por suspender actividades y poner el local en el mercado de arrendamiento.
Este cierre definitivo coincide con un periodo complejo para Montero dentro del ámbito teatral. Durante sus proyectos más recientes sobre el escenario, la ganadora de reality shows enfrentó diversos señalamientos por parte de la producción y la crítica especializada, donde se le calificó de "problemática".
Asimismo, trascendió que la actriz sostuvo marcadas diferencias y fricciones laborales con varios de sus compañeros de reparto, consolidando una temporada difícil para su carrera y sus finanzas.









































































