
El joven futbolista Gilberto Mora destaca con asistencias en el Tricolor, pero confiesa tener serios problemas con las matemáticas en su vida escolar.
Gilberto Mora, la joven promesa del fútbol mexicano, ha capturado los reflectores no solo por su talento dentro de la cancha con la Selección Mexicana, sino por su honestidad fuera de ella. A pesar de su destacada visión de juego y su facilidad para registrar asistencias con el combinado nacional, el mediocampista admitió que su rendimiento académico no corre con la misma suerte, siendo las matemáticas su principal "rival" en las aulas.
El reto de combinar las aulas con la cancha
Con apenas 17 años, Mora se encuentra en una etapa crucial donde debe balancear su meteórico ascenso en el fútbol profesional con sus obligaciones escolares de nivel preparatoria. El jugador confesó recientemente que, mientras descifrar las defensas rivales se le da de forma natural, resolver ecuaciones y problemas numéricos le resulta sumamente complicado, llegando a reprobar dicha materia.
"Para las asistencias soy muy bueno, pero para las matemáticas soy muy malo", declaró el juvenil, desatando reacciones de empatía entre sus seguidores.
Una joya que cuidan en su club y el Tricolor
El caso de Gil Mora refleja una realidad constante en el balompié moderno: el debut temprano de atletas que aún no concluyen su educación básica. Tanto el cuerpo técnico de la Selección Mexicana como la directiva de su club han enfatizado la importancia de que el jugador no abandone sus estudios, brindándole tutorías y facilidades para que pueda ponerse al corriente en las materias que le representan un mayor grado de dificultad.
A pesar de los tropiezos escolares, el futuro deportivo de Mora luce brillante, consolidándose como uno de los proyectos más serios para el relevo generacional del fútbol mexicano rumbo a los próximos compromisos internacionales.



