
LA PAZ, BOLIVIA – El panorama judicial del expresidente Evo Morales se agrava. El Ministerio Público de Bolivia ha formalizado la acusación por el delito de trata agravada de personas, sustentada en un expediente de más de 170 elementos probatorios. Actualmente, el proceso se encuentra a la espera de que la Justicia determine la fecha exacta para el inicio del juicio oral.
Las claves de la acusación
La Fiscalía Departamental de Tarija sostiene que Morales mantuvo una relación con una menor de 15 años en 2016, fruto de la cual nació una hija. La investigación apunta a que los padres de la joven facilitaron este vínculo a cambio de favores políticos y cargos públicos, lo que tipifica el delito de trata de personas con fines de explotación.
Las pruebas recopiladas incluyen:
• Certificados de nacimiento y registros de identidad.
• Testimonios de testigos clave del entorno del exmandatario.
• Documentación que acredita beneficios económicos otorgados a la familia de la víctima.
Estrategia de defensa y refugio en el Chapare
Desde finales de 2024, Morales permanece resguardado en la región del Trópico de Cochabamba, protegido por grupos de simpatizantes que impiden cualquier intento de aprehensión.
El exlíder cocalero ha descalificado el proceso, calificándolo de "persecución política" impulsada por el actual gobierno de Luis Arce para inhabilitarlo de cara a las próximas elecciones.
Por su parte, la defensa legal de Morales argumenta que este caso ya fue investigado y cerrado en 2020 por falta de pruebas, por lo que consideran que el actual juicio vulnera el principio de "cosa juzgada".
Próximos pasos procesales
Tras la notificación mediante edictos, el Tribunal Primero de Sentencia de Tarija deberá evaluar los descargos de la defensa.
Una vez concluido este plazo, se procederá a la fijación de la audiencia del juicio oral, un evento que marcará un precedente histórico en la justicia boliviana al sentar en el banquillo a un expresidente por delitos de índole sexual y trata de personas.



