
EU.- Un nuevo ataque letal ejecutado por el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) en aguas del Pacífico oriental dejó un saldo de tres personas fallecidas este domingo. El operativo, dirigido contra una embarcación calificada por la inteligencia norteamericana como operada por "Organizaciones Terroristas Designadas", forma parte de una agresiva campaña militar iniciada a finales de 2025 que busca desarticular las rutas de suministro de los cárteles mediante el uso de fuerza cinética letal.
La operación fue confirmada por las autoridades castrenses estadounidenses a través de un comunicado oficial:
Ejecución: El ataque fue llevado a cabo por la Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur (Joint Task Force Southern Spear), bajo el mando del general Francis Donovan.
Identificación de objetivos: SOUTHCOM calificó a las tres víctimas varones como "narcoterroristas", afirmando que la embarcación participaba activamente en operaciones de narcotráfico en rutas conocidas.
Resultado operativo: No se reportaron heridos entre las fuerzas estadounidenses ni se hizo mención de supervivientes entre los tripulantes de la embarcación atacada.
Este bombardeo se enmarca en la Operación Lanza del Sur, una iniciativa de la administración Trump que ha transformado la política exterior en la región:
Conflicto Armado: El gobierno estadounidense sostiene que el país se encuentra en un "conflicto armado" con los cárteles latinoamericanos, lo que permite el uso de bombardeos en lugar de detenciones tradicionales.
Cifra de víctimas: Desde el recrudecimiento de las operaciones a finales del año pasado, se estima que más de 180 personas han muerto en ataques similares en el Caribe y el Pacífico.
Objetivos Estratégicos: La campaña ha incluido hitos como la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, pero los ataques contra narcolanchas han continuado con regularidad incluso después de cambios en los liderazgos políticos regionales.
La comunidad internacional ha seguido con cautela este despliegue, que utiliza una "flota híbrida" de buques autónomos y sistemas robóticos para la detección de redes criminales. Mientras Washington defiende estas acciones como necesarias para la seguridad nacional, diversos organismos de derechos humanos han cuestionado la falta de procesos judiciales y el uso de etiquetas como "narcoterrorista" para justificar ejecuciones sumarias en alta mar sin mediar una investigación pública concluida.



