
Chihuahua, Chih.- En un episodio que pasó de la tensión a la civilidad, un repartidor de pizza y el conductor de un vehículo particular protagonizaron una pelea callejera en la colonia San Jorge, para terminar minutos después sellando su paz con un apretón de manos.
El incidente, que captó la atención de los vecinos, concluyó sin detenidos y con una inesperada muestra de reconciliación.
Un pleito que terminó en "caballerosidad"
Lo que inició como un reclamo por un desacuerdo al volante escaló rápidamente a los golpes y patadas en plena vía pública.
Ambos involucrados descendieron de sus unidades para enfrentarse físicamente, convirtiendo la calle en un ring improvisado ante la mirada de transeúntes que temían un desenlace violento o la intervención policial.
Sin embargo, tras varios minutos de intercambio de golpes, el cansancio o la reflexión se apoderó de los "boxeadores callejeros". Sorpresivamente, los hombres detuvieron la agresión, intercambiaron unas palabras y, en un gesto de madurez poco común en estos altercados, se estrecharon la mano en señal de perdón.
Retorno a la normalidad
Tras el inusual pacto, cada uno abordó su vehículo y se retiró del lugar para continuar con sus respectivos destinos.
El repartidor retomó sus entregas y el automovilista siguió su marcha, dejando atrás un conflicto que, aunque inició por la intolerancia vial, terminó por demostrar que el diálogo y la paz pueden prevalecer incluso después del caos.









































































