
Juárez.- Los siete perros responsables del ataque mortal contra un hombre el pasado 13 de abril fueron sacrificados tras concluir su periodo de observación obligatoria. La Dirección de Atención y Bienestar Animal (DABA) informó que, debido al comportamiento agresivo permanente que mostraron los canes durante su resguardo, se aplicó el protocolo de eutanasia para garantizar la seguridad pública.
La titular de la dependencia, Alma Arredondo Salinas, detalló que el proceso se llevó a cabo bajo estrictas normas de salud estatal tras cumplirse los 10 días de monitoreo:
Evaluación conductual: El reporte de la coordinación médica del Centro de Bienestar Animal (CBA) confirmó que los animales no mostraron signos de docilidad, manteniendo una agresividad constante.
Pruebas de laboratorio: Como parte del protocolo preventivo de zoonosis, a los ejemplares se les extrajo el encéfalo, el cual fue enviado a la Secretaría de Salud del Estado para descartar la presencia de rabia u otras enfermedades infecciosas.
El ataque: El incidente ocurrió a las 6:57 horas del lunes 13 de abril, en un predio ubicado detrás del rastro municipal, en el cruce de las calles Iztaccíhuatl y Privada de Loma Azul.
La funcionaria destacó que la dependencia mantiene un trabajo intensivo para responder a los reportes de riesgos relacionados con animales en la vía pública:
Denuncias atendidas: En lo que va de la actual administración, se han procesado 5,871 denuncias que incluyen casos de maltrato, abandono y enfermedades.
Control de jaurías: Se ha priorizado la atención a grupos de perros agresivos en sectores vulnerables para evitar que se repitan tragedias como la de la colonia Eréndira.
Llamado a la responsabilidad: Las autoridades exhortaron a los dueños de mascotas a mantener el control de sus animales y reportar cualquier jauría al número de emergencias 911 o directamente a Bienestar Animal.
Vecinos de la zona cercana al rastro municipal han manifestado su preocupación constante por la presencia de perros que deambulan por los predios baldíos. La intervención de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y el personal de DABA en este caso específico busca sentar un precedente sobre el manejo de animales peligrosos, asegurando que las instalaciones del CBA se mantengan como un espacio de control y no de riesgo para la comunidad.



