
México.- En un emotivo e inesperado gesto, David Faitelson ofreció disculpas públicas a su mentor, José Ramón Fernández, durante la ceremonia de votación del Salón de la Fama del Futbol Internacional en Pachuca. El analista de Televisa reconoció sus errores del pasado y llamó "padre" al veterano periodista; sin embargo, el acto de contrición fue duramente cuestionado por Odin Ciani, quien confrontó a Faitelson por sus constantes faltas de respeto al gremio.
Faitelson interrumpió el protocolo para dirigirse directamente a Fernández, buscando estrechar su mano frente a los asistentes:
El reconocimiento: "Usted fue como un padre para mí, yo lo veo a los ojos y me equivoqué", declaró Faitelson, admitiendo que gran parte de su carrera se la debe a las enseñanzas del exdirector de Deportes de TV Azteca.
Agradecimiento: Reiteró ser un hombre agradecido por las batallas compartidas durante décadas y pidió perdón "de todo corazón" por las tensiones surgidas tras su separación profesional.
La reacción: José Ramón Fernández escuchó el discurso en un encuentro que revivió la era dorada de "Los Protagonistas", aunque el tono del evento cambió minutos después.
La tregua duró poco, ya que el periodista Odin Ciani —quien ya había tenido roces con Faitelson en 2025— tomó la palabra para recriminar la actitud del comentarista:
Cuestionamiento: Ciani señaló que no se puede ir por la vida "pidiendo disculpas" tras haber lastimado a una figura de 80 años como Fernández.
Ruptura total: Afirmó que la amistad con Faitelson está rota y le reprochó las veces que, según sus palabras, otros tuvieron que "hacerle el trabajo".
Exigencia de respeto: "A partir de hoy respeta, a todos", sentenció Ciani ante la mirada de los presentes.
La relación entre ambos ha sido una montaña rusa: desde la independencia profesional de Faitelson hasta las declaraciones de Fernández llamándolo "sicario" o "el más imbécil" de sus alumnos. Este nuevo capítulo en Pachuca, que terminó con la notable ausencia de Faitelson en la foto oficial, confirma que la sombra de José Ramón Fernández sigue siendo el eje central del debate en el periodismo deportivo nacional, donde el afecto y el rencor suelen caminar por la misma línea.



