
Chihuahua.- En su carta de renuncia leída públicamente este lunes, el ahora ex fiscal César Jáuregui Moreno reconoció que la gestión institucional de la FGE falló en supervisar los contactos con los agentes extranjeros fallecidos en la Sierra de Morelos. Jáuregui admitió que las omisiones detectadas vulneraron los mecanismos de control que él, como titular, estaba obligado a garantizar, lo que derivó en una crisis de soberanía y legalidad.
Uno de los puntos más críticos de su comparecencia fue la aceptación de que los datos proporcionados tras el accidente no eran veraces:
Inconsistencias: Admitió que la versión inicial compartida con la opinión pública era "inconsistente" y carecía del detalle necesario sobre la participación real de los civiles estadounidenses.
Fallas de comunicación: Determinó que existieron vacíos de información internos que impidieron conocer la relación jerárquica y operativa entre el director de la AEI y el personal extranjero.
Protocolos vulnerados: La falta de reportes oficiales violó, según sus propias palabras, el "estricto respeto a la legalidad y a la soberanía" nacional.
Jáuregui subrayó que la lucha contra el narcotráfico no puede estar por encima del ordenamiento legal:
Falta de control eficaz: Reconoció que su obligación era asegurar el funcionamiento de los sistemas de vigilancia interna, los cuales fueron ignorados durante el operativo en el municipio de Morelos.
Llamado a la disciplina: Expresó su confianza en que su salida servirá para reforzar la disciplina institucional y mejorar los controles de la dependencia para evitar que se repitan actos de opacidad.
Compromiso con la soberanía: Reiteró que cualquier colaboración internacional debe ceñirse a los protocolos diplomáticos establecidos, algo que no ocurrió en este caso.









































































