
México.- El Comité Ejecutivo Nacional del PRI lanzó un duro posicionamiento en el que asegura que las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros altos funcionarios de Sinaloa confirman el vínculo entre el partido oficialista y el crimen organizado. A través de sus canales oficiales, el tricolor exigió una investigación a fondo y la detención inmediata de los señalados por presunto tráfico de drogas y armas.
La dirigencia del PRI destacó la lista de funcionarios mencionados en la acusación formal del Distrito Sur de Nueva York, subrayando que la colusión alcanza distintos niveles de gobierno:
Rubén Rocha Moya: Gobernador de Sinaloa.
Enrique Inzunza Cázarez: Senador de la República.
Juan de Dios Gámez Mendívil: Presidente municipal de Culiacán.
Círculo de seguridad y finanzas: Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Saavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez (alias “Cholo”), Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito (alias “Tornado”) y Juan Valenzuela Millán.
El mensaje del PRI nacional sostiene que la violencia que azota al país no es producto de la casualidad, sino de una complicidad sistemática:
Control Territorial: El partido opositor afirma que el gobierno ha tolerado y encubierto las redes criminales, permitiendo el control del narco en diversas regiones.
Cuestionamiento Electoral: El PRI acusó a Morena de ganar elecciones mediante el uso de dinero ilícito y estructuras criminales que recurren a la intimidación de los votantes.
Responsabilidad Política: "Morena no solo falló en garantizar la seguridad; es responsable del clima de violencia que hoy azota al país", sentenció la cuenta oficial del partido.
Para la dirigencia priista, el caso de Sinaloa es la prueba fehaciente de lo que denominan un "narcoestado" en formación. El partido advirtió que México no puede seguir bajo el mando de quienes presuntamente pactan con el crimen, e hizo un llamado a las autoridades mexicanas para que actúen en consecuencia con la información proporcionada por las agencias de inteligencia extranjeras, evitando que la impunidad prevalezca sobre funcionarios de alto rango.



