
CHIHUAHUA, CHIH.- Pensiones Civiles del Estado enfrenta un severo desabasto de medicamentos esenciales, situación que ha obligado a los médicos de la institución a retirar de sus listas de prescripción diversos tratamientos, afectando de manera directa a derechohabientes con padecimientos crónicos, diabetes, afecciones hepáticas y gastrointestinales.
Al ser eliminados de los catálogos institucionales, los doctores no pueden recetar estos productos ni ofrecer alternativas similares, limitándose a recomendar a los pacientes que los adquieran por su cuenta. Esta problemática no cuenta con un tiempo estimado de resolución o de reabastecimiento en farmacia por parte del área administrativa, dejando inconclusos múltiples tratamientos médicos.
La falta de insumos alcanza niveles críticos en el rubro de medicamentos controlados como el Alprazolam, el cual suma más de tres meses fuera de las listas oficiales. Para conseguir este tipo de fármacos de forma externa, los afiliados deben asumir un doble impacto económico: pagar una consulta privada y someterse a valoraciones previas para determinar si el especialista decide expedir la receta correspondiente, todo sin opción a subrogación.
A la escasez de fármacos se suman las deficiencias operativas en la atención diaria. En el área de radiología y ecografías, los usuarios reportan tiempos de espera superiores a dos horas durante el turno vespertino únicamente para verificar la disponibilidad de citas, debido al uso de sistemas informáticos obsoletos que continúan entorpeciendo el servicio.








































































