
EU.- El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos frenó este jueves 7 de mayo la aplicación del arancel generalizado del 10 por ciento a las importaciones mundiales. El fallo determina que el presidente Donald Trump excedió sus facultades ejecutivas al invocar de manera indebida la Ley de Comercio de 1974, marcando un segundo revés judicial para la agenda comercial de la Casa Blanca.
La resolución, con sede en Nueva York, subraya que el Ejecutivo utilizó de forma errónea una normativa diseñada para situaciones de emergencia financiera extrema, aplicándola de manera generalizada a productos de casi todos los países socios.
El tribunal centró su análisis en el uso de la Sección 122 de la Ley de Comercio, una disposición que la administración Trump reactivó tras un fallo previo del Tribunal Supremo:
Limitación de la Sección 122: Los jueces determinaron que esta norma solo permite aranceles temporales en casos de desequilibrios graves en la balanza de pagos o inestabilidad del sistema financiero internacional, condiciones que no se acreditaron para esta medida.
Exceso de poder: El fallo destaca que el Ejecutivo no puede aplicar gravámenes de forma discrecional y masiva sin la debida justificación técnica que exige la legislación de hace décadas.
Temporalidad: La ley citada permite un máximo del 15 por ciento de arancel por 150 días, pero siempre supeditado a la aprobación posterior del Congreso, límite que el tribunal considera que fue vulnerado en su interpretación original.
Si la administración Trump no logra revertir este fallo en instancias superiores, las consecuencias financieras para el gobierno estadounidense serían masivas:
Recaudación en riesgo: Se estima que bajo este arancel se han recaudado cerca de 166 mil millones de dólares desde su implementación el pasado 24 de febrero.
Devolución de ingresos: Una derrota definitiva obligaría al Departamento del Tesoro a reembolsar la totalidad de los gravámenes cobrados a las empresas importadoras.
Vigencia original: El arancel tenía como fecha de expiración el próximo 23 de julio, a menos que el Congreso otorgara una prórroga, escenario que ahora parece poco probable.
A pesar del bloqueo, el conflicto legal está lejos de terminar. Según reportes de The New York Times, se espera que el Gobierno recurra el fallo de inmediato:
Estrategia legal: La administración ha visto estos aranceles como una medida de presión temporal mientras explora "bases legales más duraderas" para reconfigurar el comercio exterior de Estados Unidos.
Escenario legislativo: El Ejecutivo podría verse forzado a negociar directamente con el Congreso si desea mantener cualquier tipo de gravamen generalizado después de julio.
Reacción de los mercados: El fallo ha sido recibido con cautela por los sectores industriales y de consumo, que han enfrentado un aumento en los costos logísticos y de insumos desde febrero.



