
México.- El senador Gerardo Fernández Noroña afirmó este miércoles que el Gobierno de México mantendrá una postura firme en defensa de la soberanía nacional frente a las posibles presiones o nuevas listas de acusaciones emitidas por Estados Unidos. Tras un encuentro en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, el legislador morenista subrayó que el movimiento cerrará filas para evitar el "entreguismo" en la política exterior.
Al término de la reunión entre legisladores de la coalición oficialista y la jefa del Ejecutivo, Fernández Noroña enfatizó que el mensaje central fue la unidad del movimiento y el fortalecimiento de la llamada "Cuarta Transformación" en todo el territorio nacional.
Cuestionado sobre la posibilidad de que el gobierno estadounidense publique nuevas listas que involucren a políticos mexicanos en actividades ilícitas, el senador fue tajante:
Soberanía ante todo: "En México manda el pueblo de México", sentenció Noroña, asegurando que las decisiones de Washington no dictarán la agenda interna del país.
Respuesta a las "listas": Afirmó que Estados Unidos puede elaborar los listados o ejercer las presiones que considere, pero que la respuesta del Estado mexicano será siempre la defensa de su autonomía jurídica y política.
Justicia y Verdad: Reiteró que la línea definida por la presidenta Sheinbaum se basa en tres pilares: verdad, justicia y defensa de la soberanía.
La reunión en Palacio Nacional también sirvió para delinear la ruta que seguirá el bloque oficialista en los próximos meses:
Unidad del movimiento: Se hizo un llamado a los partidos aliados para mantener la cohesión frente a los retos externos e internos.
Movilización nacional: Noroña informó que la instrucción de la presidenta es profundizar la transformación recorriendo el país para informar a la ciudadanía.
Rumbo al 2026: El senador confirmó que existe una gran unidad con miras al proceso electoral del próximo año, asegurando que la coalición llega fortalecida.
Las declaraciones de Fernández Noroña se dan en un momento de tensión diplomática debido a diversas solicitudes de extradición y señalamientos de agencias estadounidenses contra funcionarios de distintos niveles en México. La postura del legislador refleja la narrativa de Palacio Nacional que prioriza el respeto a las instituciones nacionales frente a las investigaciones unilaterales del país vecino.



