
Sinaloa.- Un voraz incendio consumió gran parte de la Plaza Fiesta Las Palmas en Los Mochis, Sinaloa, la tarde de este jueves 7 de mayo. El siniestro, que se originó en una tienda departamental, provocó una evacuación masiva, el fallecimiento confirmado de una persona y al menos 10 intoxicados, además de pérdidas materiales millonarias que mantienen en alerta a la zona norte del estado.
La intensidad del fuego y la densa columna de humo, visible desde varios puntos de la ciudad, obligaron a las autoridades a ordenar el cierre indefinido de espacios públicos aledaños, incluyendo el emblemático Parque Sinaloa, como medida preventiva para la ciudadanía.
El incendio comenzó durante un horario de alta afluencia, lo que desató momentos de crisis entre clientes y empleados de los diversos locales comerciales:
Evacuación de emergencia: Cientos de personas abandonaron el inmueble al notar que el humo invadía los pasillos; testigos relataron que muchos tuvieron que "correr por sus vidas".
Rescates en las alturas: Debido a la nula visibilidad en las salidas principales, algunas personas subieron al techo de la plaza, desde donde fueron rescatadas por equipos de emergencia mediante escaleras y maniobras especiales.
Atención médica: Paramédicos de la Cruz Roja brindaron primeros auxilios a más de una decena de personas que presentaron cuadros de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono.
Cuerpos de rescate de todo el municipio de Ahome se concentraron en el lugar para combatir las llamas que amenazaban con extenderse a negocios vecinos:
Fuerzas de auxilio: Trabajaron de manera coordinada elementos de Bomberos de Los Mochis, Protección Civil Estatal y Municipal, así como personal de la Cruz Roja.
Investigación técnica: Peritos de la Vicefiscalía zona norte arribaron a la escena para iniciar las diligencias correspondientes. Hasta el momento, las causas del fuego permanecen bajo investigación.
Daños estructurales: Aunque no se ha cuantificado el total, se reportan pérdidas millonarias debido al colapso de techumbres y la destrucción total de inventarios en varios establecimientos.
La zona comercial permanece acordonada por elementos de seguridad para permitir el libre paso de las unidades de emergencia y evitar actos de rapiña. Se recomienda a la población evitar circular por las vialidades aledañas a la plaza, ya que las labores de enfriamiento y remoción de escombros podrían prolongarse hasta la madrugada.
Este incidente representa uno de los siniestros comerciales más graves registrados en la región en los últimos años, poniendo a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia locales ante desastres de gran magnitud.



