
China.- Un tribunal militar de China dictó sentencias de muerte suspendidas contra Wei Fenghe y Li Shangfu, ambos exministros de Defensa, tras ser hallados culpables de delitos de corrupción. La medida representa el golpe más contundente a la estructura castrense dentro de la campaña de purga iniciada por el presidente Xi Jinping para consolidar el control político y erradicar malas prácticas en el Ejército Popular de Liberación.
Aunque la condena impuesta es la pena capital, el tribunal otorgó un aplazamiento de dos años, una figura legal en China que habitualmente deriva en la conmutación de la sentencia por cadena perpetua, siempre que los acusados mantengan una conducta adecuada en prisión.
La agencia oficial Xinhua detalló que ambos funcionarios incurrieron en graves violaciones a la disciplina del Partido Comunista antes de ser expulsados de sus filas en 2024:
Wei Fenghe (2018-2023): Hallado culpable de aceptar sobornos masivos durante su gestión.
Li Shangfu (2023): Declarado culpable de aceptar y, además, ofrecer sobornos. Li ocupó el cargo solo unos meses antes de su desaparición pública y posterior destitución en octubre de 2023.
Perfil técnico: Li era especialista en misiles y adquisiciones, y contaba con sanciones previas de Estados Unidos por la compra de armamento ruso.
Estas condenas no solo responden a una lucha contra la corrupción, sino a una estrategia de reestructuración profunda en la élite política de Beijing:
Purga de la cúpula: La campaña ha culminado con la destitución del general de mayor rango y casi toda la directiva militar en el último año.
Centralización del mando: La Comisión Militar Central, que originalmente contaba con 11 miembros, ha quedado reducida a un solo integrante además del propio Xi Jinping.
Lealtad política: Expertos señalan que Xi utiliza estas purgas para garantizar una lealtad absoluta y eliminar cualquier rastro de desacuerdo político o administrativo dentro del ejército.
Pese a que el cargo de ministro de Defensa ha sido ocupado por Dong Jun, el panorama institucional sigue siendo atípico:
Falta de nombramientos: A diferencia de sus predecesores, Dong Jun no ha sido nombrado miembro de la Comisión Militar Central, un nombramiento que históricamente es estándar para quien ostenta el cargo de ministro.
Control directo: Este vacío en la Comisión sugiere que el control operativo y administrativo del ejército está más concentrado que nunca en la figura presidencial.
La caída de Wei y Li cierra un capítulo de incertidumbre sobre su paradero, pero abre nuevas interrogantes sobre la estabilidad y los criterios de confianza dentro de las fuerzas armadas de la segunda potencia mundial.



