
EU.-El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, oficializó este miércoles nuevas sanciones contra el sector militar e industrial de Cuba, dirigidas al conglomerado GAESA y figuras clave del régimen. Mientras Washington intensifica la presión para debilitar el financiamiento de la isla, expertos de la ONU alertaron que el bloqueo energético está provocando una "privación" que vulnera derechos humanos básicos.
La medida forma parte de la estrategia de la administración de Donald Trump para abordar lo que consideran una "amenaza extraordinaria" a la seguridad nacional estadounidense. Rubio calificó las estructuras sancionadas como el motor de un sistema "cleptocrático" que lucra a expensas de la población civil.
El Departamento de Estado centró las restricciones en los pilares económicos controlados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR):
GAESA: El holding empresarial más poderoso de la isla, que gestiona sectores turísticos, hoteleros y comerciales.
Ania Guillermina Lastres Morera: Presidenta ejecutiva de GAESA y considerada una pieza estratégica en la cúpula de poder político.
Moa Nickel S.A.: Empresa minera señalada por explotar recursos naturales y operar sobre activos expropiados a compañías estadounidenses.
Expertos internacionales señalaron que, más allá del golpe político, las restricciones energéticas impuestas desde enero han paralizado servicios vitales para los 9.6 millones de habitantes de la isla:
Crisis Sanitaria: El sistema de salud reporta un rezago de 96,000 intervenciones quirúrgicas, incluyendo 11,000 casos pediátricos, además de demoras críticas en esquemas de vacunación.
Servicios Básicos: La falta de combustible ha deteriorado el acceso al agua potable, el saneamiento y el funcionamiento de instituciones educativas.
Derechos Humanos: La ONU advirtió que estas medidas coercitivas unilaterales atentan contra el derecho a una vida digna, exacerbando la escasez de alimentos y medicinas.
Rubio insistió en que el objetivo es exigir responsabilidades a quienes brindan apoyo financiero al gobierno cubano, reforzando simultáneamente la presencia del Comando Sur en la región. Sin embargo, la comunidad internacional observa con preocupación cómo el endurecimiento del embargo, vigente desde 1962, ha llevado a Cuba a una de sus peores crisis económicas en décadas, con una infraestructura energética prácticamente inoperativa.



