
Una niña de 10 años resultó herida tras sufrir el ataque de un castor en un cuerpo de agua dentro del parque estatal Seneca Creek, ubicado en el condado de Montgomery, Maryland. El incidente, ocurrido mientras la menor participaba en una actividad grupal, obligó a las autoridades del Departamento de Recursos Naturales de Maryland a cerrar de manera preventiva un tramo de 1.6 kilómetros de senderos y accesos al río en las cercanías de Berryville Road para intentar rastrear al animal y evaluar posibles riesgos epidemiológicos.
La víctima presentó tres laceraciones en la parte superior de una pierna y debió ser trasladada por sus familiares al Suburban Hospital en Bethesda, donde recibió la correspondiente atención médica. Inspectores del parque reportaron además que, en la misma franja horaria, un grupo de usuarios en canoa alertó sobre otro ejemplar que intentó embestir su embarcación. Las áreas de uso recreativo general en torno al lago sobre Clopper Road permanecen abiertas bajo estricta vigilancia de los guardaparques.
Este hecho representa el tercer incidente violento registrado con castores en el estado durante las últimas semanas. Recientemente, en el parque estatal Cunningham Falls —situado a más de 58 kilómetros de distancia en el condado de Frederick—, un adolescente de 13 años y un pescador de 19 resultaron lesionados por mordeduras en eventos independientes. Los dos especímenes involucrados en esos casos previos fueron capturados, sacrificados y sometidos a análisis de laboratorio, dando resultado positivo a rabia.
A pesar de la proximidad temporal de los eventos, el Departamento de Recursos Naturales de Maryland descartó una conexión directa entre el caso del parque Seneca Creek y los focos infecciosos de Cunningham Falls, argumentando que la distancia territorial supera el rango habitual de desplazamiento de la especie. Asimismo, la red de vigilancia epidemiológica estatal confirmó que no existen evidencias técnicas para declarar un brote generalizado en la fauna silvestre de la zona.
Como medida preventiva, las autoridades medioambientales instaron a los visitantes de las reservas naturales a abstenerse de interactuar con animales silvestres y mantener un distanciamiento mínimo de 23 metros ante la presencia de castores u otros mamíferos. La rabia es una enfermedad viral transmisible por mordeduras o arañazos de animales infectados, por lo que los protocolos exigen acudir inmediatamente a un centro de salud para la administración de tratamiento preventivo postexposición.



