
EU.- El Senado de los Estados Unidos confirmó este miércoles a Kevin Warsh como el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), marcando un cambio de régimen en el banco central más influyente del mundo. La nominación, impulsada por el presidente Donald Trump, fue avalada tras una votación mayoritariamente partidista, despejando el camino para que Warsh, de 56 años, asuma el liderazgo en un periodo de alta volatilidad económica y tensiones sobre la independencia de la institución.
La confirmación de Warsh se produce después de meses de incertidumbre legislativa y tras el cierre de una investigación del Departamento de Justicia sobre el actual presidente, Jerome Powell. Con este nombramiento, la administración Trump busca una nueva dirección en la política monetaria, en un momento en que la inflación ha superado el objetivo del 2% durante cinco años consecutivos.
Warsh asume el cargo frente a un panorama complejo, marcado por presiones inflacionarias y divisiones internas en el comité que fija las tasas de interés:
Inflación al alza: Los precios de la gasolina, impulsados por el conflicto con Irán, llevaron la inflación al 3.8% en abril, complicando la meta de estabilidad de precios.
Independencia de la Fed: Durante su audiencia, Warsh negó haber sido presionado por Trump para recortar las tasas, asegurando que actuará como un "actor independiente". Sin embargo, críticos y legisladores demócratas han expresado preocupación por la posible influencia política en sus decisiones.
Cambio de Régimen: El nuevo presidente ha pedido limitar las comunicaciones de la Fed y eliminar herramientas de transparencia como los pronósticos trimestrales, argumentando que restan flexibilidad a los funcionarios.
Un elemento inusual en esta transición es la postura de Jerome Powell, quien ha manifestado su intención de permanecer en la junta de gobernadores de la institución incluso después de dejar la presidencia. Esta situación podría generar un centro de poder competidor dentro del organismo hasta que su mandato como gobernador concluya en enero de 2028.
Por otro lado, Warsh enfrentó cuestionamientos durante el proceso de confirmación por la falta de transparencia en sus activos financieros, estimados en al menos 100 millones de dólares. El nuevo funcionario se comprometió a vender sus participaciones en empresas como SpaceX y Polymarket dentro de los primeros 90 días de su mandato para evitar conflictos de interés.
Desde la Casa Blanca, el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, señaló que los mercados ven con optimismo la llegada de Warsh, esperando que su gestión coadyuve a una reducción gradual de las tasas de interés, siempre guiada por los datos económicos. La prioridad inmediata de la Fed bajo este nuevo liderazgo será equilibrar el enfriamiento del crecimiento económico con el control de la inflación sin ceder a las presiones del mercado bursátil.



