
Juárez.- La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) realizó una revisión extraordinaria en el Cereso Estatal Femenil número dos de Ciudad Juárez durante la madrugada de este miércoles 25 de marzo. El operativo, diseñado para detectar artículos prohibidos y garantizar el orden interno, concluyó con resultados positivos al no localizarse objetos ilícitos, armas ni mobiliario "hechizo". Según informó Jorge Armendáriz, vocero de la corporación, este saldo refleja un control óptimo de las instalaciones penitenciarias en la frontera.
La intervención comenzó en las primeras horas del día, tomando por sorpresa a la población penitenciaria para asegurar la efectividad del rastreo en celdas y áreas comunes.
Fuerzas participantes: El operativo contó con la presencia de más de 250 efectivos de la Policía del Estado, quienes trabajaron en estrecha coordinación con la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Protocolo de revisión: Se inspeccionaron dormitorios, talleres, áreas de visita y espacios deportivos, buscando desde aparatos electrónicos no autorizados hasta sustancias prohibidas o modificaciones en la estructura del mobiliario original.
Transparencia y Derechos Humanos: La SSPE subrayó que estas acciones se realizan bajo protocolos que garantizan el respeto a la integridad de las mujeres privadas de la libertad, enfocándose estrictamente en la seguridad del recinto este 2026.
A diferencia de operativos realizados en otros centros del estado, la revisión en el Femenil No. 2 destacó por la ausencia de irregularidades, lo que consolida el modelo de gestión en este penal.
Cero decomisos: El vocero Jorge Armendáriz confirmó que no se hallaron puntas, teléfonos celulares, drogas o prendas de vestir fuera de reglamento, lo cual es poco común en este tipo de intervenciones masivas.
Infraestructura intacta: Los agentes no detectaron excavaciones ni mobiliario alterado que pudiera representar un riesgo de fuga o de agresión interna.
Seguridad estatal: Este resultado es visto por las autoridades como una validación de las estrategias de vigilancia permanente y los filtros de acceso que se mantienen en el sistema penitenciario de Chihuahua.



