
CIUDAD DE MÉXICO. – El secretario de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, respondió a las críticas generadas por el adelanto del cierre del ciclo escolar 2025-2026, asegurando que la educación no debe reducirse a una estadística de permanencia. Durante la Reunión Nacional del CONAEDU, el funcionario subrayó que el aprendizaje debe prevalecer sobre las necesidades del mercado laboral que ven en los planteles un sitio de custodia de menores.
Delgado ratificó que el acuerdo para finalizar clases el próximo 5 de junio y retomar actividades hasta el 31 de agosto (un periodo de receso de casi tres meses) responde a factores logísticos y ambientales:
Impacto Climático: El incremento de temperaturas en diversas regiones del país dificulta la estancia en las aulas.
Coyuntura Deportiva: Los conflictos de movilidad y la distracción operativa que generará el Mundial de Fútbol en territorio nacional.
Flexibilidad Territorial: Reconoció que es necesario escuchar más las voces del magisterio y de los padres de familia para adaptar el calendario a las realidades de cada estado.
En una postura crítica hacia los estándares internacionales, el titular de la SEP cuestionó la rigidez de la Ley General de Educación, la cual exige entre 185 y 200 días efectivos de clase. Delgado calificó esta norma como un "residuo de la visión tecnocrática" alineada con la OCDE.
Para sustentar su visión de que "menos días no significa menor calidad", puso como ejemplo sistemas educativos europeos de alto rendimiento:
Francia y Bélgica: Mencionó que estos países operan con menos de 170 días de clase anuales sin comprometer el nivel académico de sus estudiantes.
El secretario hizo un llamado a las autoridades educativas estatales para reflexionar sobre una reforma de fondo al sistema. El objetivo de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum es construir un calendario que atienda las diversas realidades geográficas y sociales de México, priorizando el bienestar de los alumnos y docentes sobre los indicadores de permanencia homologados.
Se espera que tras esta reunión plenaria del CONAEDU se definan los ajustes finales y las estrategias de recuperación de aprendizajes para garantizar que la calidad educativa no se vea afectada por el recorte de semanas en el presente ciclo.



