
Cdmx.- El senador por Morena, Javier Corral Jurado, denunció públicamente una serie de actos vandálicos y ataques directos contra su propiedad, responsabilizando a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, al alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, y a Osbaldo Rodríguez Borunda, con su medio de comunicación que se encargan de orquestar una campaña de desprestigio en su contra.
Acusaciones de persecución política
Corral señaló que su vivienda en la colonia Partido Romero ha sido objeto de pintas y ahora la colocación de corona fúnebre, las pintas ya llevan seis ocasiones distintas. Según el Senador, estas acciones son estrategias intimidatorias impulsadas desde el Gobierno del Estado a través de grupos de mensajería digital y medios locales para fabricar falsas narrativas sobre su patrimonio.
"Son acciones intimidatorias a mi persona; me di cuenta que el Gobierno del Estado impulsa esta noticia en sus chats", afirmó el senador, quien además sostuvo que la actual administración estatal ha desviado 2,500 millones de pesos hacia medios de comunicación para sostener lo que calificó como "falacias y mentiras".
Clarificación sobre la adquisición del inmueble
Ante los señalamientos sobre presuntas irregularidades en la compra de su casa, el senador detalló el proceso legal de adquisición:
• Trato directo: La propiedad fue ofrecida y vendida por la dueña original.
• Legalidad: La transacción se realizó ante notario público, contando con Ana Luisa Ortiz Miranda como testigo.
• Estado del inmueble: Corral aclaró que el lugar estaba muy deteriorado, considerándose prácticamente como un terreno al momento de la compra.
• Precio: Aseguró que el costo fue el establecido por la vendedora y se ajustó al valor de mercado de la zona.
Transparencia patrimonial
El exgobernador reiteró que todo su patrimonio está debidamente registrado y es transparente. Atribuyó las críticas de familiares de la antigua dueña, específicamente de Yolanda Agüero, a problemas internos de esa familia que han sido aprovechados políticamente por sus adversarios para generar un conflicto mediático.
Finalmente, Corral subrayó que estas agresiones no son hechos aislados, sino parte de un uso sistemático del aparato estatal para dañar su imagen pública mediante el uso de recursos públicos destinados a la publicidad oficial.



