
CIUDAD DE MÉXICO. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, denunció que el racismo contra los pueblos originarios persiste en el país, utilizando como ejemplo el caso de la atleta rarámuri Lorena Ramírez. La mandataria reveló que la reconocida corredora internacional le ha compartido testimonios personales sobre cómo, en su propio estado, Chihuahua, aún sufre discriminación y es retirada de establecimientos comerciales por su condición indígena.
Lorena Ramírez es mundialmente famosa por ganar ultramaratones vistiendo su indumentaria tradicional y huaraches, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia y cultura rarámuri. Sin embargo, Sheinbaum lamentó que este reconocimiento global no la exima de actos de segregación en espacios públicos locales:
El testimonio: La presidenta señaló que Lorena le ha relatado incidentes específicos donde se le ha negado el servicio o se le ha pedido abandonar restaurantes.
La crítica: La mandataria calificó estos actos como una falta de reconocimiento a la "grandeza y valores" de los pueblos indígenas.
La presidenta aprovechó el contexto para criticar la postura de sectores de la oposición mexicana que, a su juicio, prefieren exaltar figuras coloniales en lugar de defender la identidad indígena actual.
Hizo referencia directa a la reciente visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y la invitación extendida por representantes de la derecha en México. Sheinbaum cuestionó que se busque reconocer a personajes como Hernán Cortés —a quien acusó de cometer atrocidades— en lugar de erradicar el racismo contemporáneo que afecta a figuras como Ramírez.
Este pronunciamiento ocurre en un momento donde el Gobierno Federal busca impulsar reformas constitucionales en favor de los pueblos indígenas y afromexicanos. La mención de Lorena Ramírez pone en el centro del debate público la brecha entre el orgullo cultural que México proyecta al extranjero y la realidad de exclusión que viven sus ciudadanos en el día a día.



