
CIUDAD DE MÉXICO. – En un cierre dramático en el Estadio Olímpico Universitario, los Pumas de la UNAM aseguraron su lugar en las semifinales del Clausura 2026 tras empatar el marcador global, eliminando al América por su mejor posición en la tabla. Pese a que las Águilas buscaron la remontada hasta el último suspiro, un penal fallado por Henry Martín en los minutos finales sentenció el destino del actual campeón.
El equipo de Efraín Juárez salió decidido a liquidar la serie desde el arranque. En menos de 25 minutos, los universitarios ya ganaban el encuentro de vuelta 3-0 (6-3 global) gracias a una ofensiva implacable:
Minuto 4: Duarte abrió el marcador tras encontrar un balón suelto en el área pequeña.
Minuto 13: Nathan Silva aumentó la ventaja con un remate de cabeza picado tras un tiro de esquina.
Minuto 23: Jordan Carrillo realizó una brillante jugada individual, eludiendo a la defensa azulcrema para definir ante la salida de Rodolfo Cota.
El América, lejos de rendirse, inició una persecución épica. Antes del descanso, 'Pato' Salas (minuto 30) y Alejandro Zendejas (minuto 40, vía penal) recortaron distancias. El partido subió de tono cuando el VAR anuló un gol a Sánchez por fuera de lugar milimétrico en el tiempo agregado del primer lapso, lo que provocó la expulsión del auxiliar técnico local, "Lucho" Pérez.
En la segunda mitad, Zendejas firmó su doblete al minuto 61 para poner el 3-3 (6-6 global), dejando a las Águilas a un solo gol de la hombrada.
El momento cumbre llegó al minuto 87. Tras una falta de Ángel Azuaje sobre Ramón Juárez, el árbitro César Ramos señaló la pena máxima. El capitán americanista, Henry Martín, asumió la responsabilidad, pero su disparo impactó en el poste, dejando mudo al sector visitante y devolviéndole el aliento a la afición universitaria.
Con el silbatazo final, Pumas concretó su regreso a las semifinales, donde se medirá ante los Tuzos del Pachuca. El liderato general obtenido en la fase regular terminó siendo el factor decisivo que premió la consistencia del proyecto de Juárez frente a un América que, aunque murió peleando, entregó su corona en el Pedregal.



