
Juárez.- Agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), adscritos a la Dirección de Violencia Familiar y de Género (DEVIFG), detuvieron a dos mujeres —madre e hija entre sí— por su presunta responsabilidad en el delito de violencia familiar en contra de un menor de 13 años. El arresto se registró en la colonia Ricardo Flores Magón, luego de que un vecino interviniera para rescatar al adolescente, quien presentaba huellas de violencia física tras haber sido agredido, presuntamente, por pedir alimento al llegar a su domicilio.
El auxilio oportuno de un habitante del sector fue clave para salvaguardar la integridad del menor en el cruce de las calles Paquimé y Bonampak.
El reporte: Elementos municipales atendieron un llamado de emergencia que alertaba sobre una situación de violencia activa dentro de una vivienda.
Rescate del menor: Al llegar al sitio, los oficiales fueron abordados por un vecino que resguardaba a la víctima. El testigo manifestó haber escuchado gritos y ruidos de agresión física, por lo que decidió intervenir para evitar que el daño continuara.
Métodos de agresión: El adolescente relató a los agentes que, además de los golpes, sus familiares lo estaban mojando con agua fría como castigo por haber solicitado comida.
Tras confirmar las lesiones y el testimonio de la víctima, los agentes procedieron a la detención inmediata de las presuntas responsables este martes 24 de marzo.
Identificación: Las detenidas fueron identificadas como Mayra Alejandra A. A., de 39 años (madre del menor), y María Guadalupe A. V., de 56 años (abuela).
Estado etílico: El vocero de la corporación, Adrián Sánchez, informó que ambas mujeres presentaban un marcado aliento alcohólico al momento de ser abordadas por la autoridad.
Situación legal: Ambas fueron trasladadas a la estación de policía para su posterior consignación ante el Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica por el delito de violencia familiar.
El menor de 13 años quedó bajo el resguardo de la oficina de Trabajo Social de la SSPM, donde recibió atención psicológica y médica inicial. Se espera la intervención de la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes para determinar si existen otros familiares aptos para su custodia o si será canalizado a un albergue estatal.
Las autoridades recordaron a la ciudadanía la importancia de denunciar cualquier sospecha de maltrato infantil a través de la línea 9-1-1, enfatizando que la participación de los vecinos, como ocurrió en este caso de la calle Paquimé, es vital para prevenir tragedias mayores.



