
Chihuahua.- El sector del transporte público en la capital de Chihuahua enfrenta una crisis operativa crítica tras el reciente incremento de cuatro pesos por litro en el precio del Diésel en una sola semana. Francisco “El Güero” Lozoya, líder de Permisionarios Unidos, advirtió que el alza está generando una presión insostenible sobre las tarifas actuales, obligando a los concesionarios a financiar la operación de las rutas con recursos propios ante la falta de rentabilidad.
El incremento en los insumos básicos ha reducido drásticamente el número de rutas capaces de sostenerse económicamente. Según los transportistas, el gasto diario por unidad ha aumentado entre 400 y 460 pesos solo por concepto de combustible.
Rutas en crisis: De acuerdo con Lozoya, antes del aumento solo tres rutas eran plenamente rentables (Riberas del Sacramento, Tarahumara y Circunvalación 2). Actualmente, solo Riberas del Sacramento mantiene un balance operativo positivo.
Baja afluencia: Rutas con apenas 80 o 100 pasajeros por turno resultan incosteables, ya que los ingresos no alcanzan siquiera para cubrir el Diésel y el sueldo de los choferes.
Insumos adicionales: Además del combustible, el gremio reporta aumentos constantes en el costo de refacciones y mantenimiento preventivo.
Los permisionarios señalaron que el problema no radica únicamente en el costo del hidrocarburo. La regularización masiva de vehículos de procedencia extranjera (autos "chuecos" o "chocolate") mediante decreto federal ha disminuido significativamente la base de usuarios del transporte público.
Crecimiento del parque vehicular: La facilidad para adquirir autos usados ha provocado que muchos ciudadanos abandonen el uso del camión.
Inversión en renovación: A pesar de haber introducido unidades nuevas, la competencia con el transporte privado de bajo costo ha mermado la recuperación de la inversión.
El gremio de transportistas estableció un plazo de 15 días para observar si el Gobierno Federal activa subsidios o ajustes fiscales que contengan el precio del combustible. De lo contrario, buscarán esquemas de apoyo extraordinario con el Gobierno del Estado.
Postura del Estado: El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, descartó por ahora un aumento a la tarifa del usuario.
Propuesta de homologación: El funcionario estatal sugirió que una solución viable sería homologar el precio del combustible en la capital con los costos más bajos que se ofrecen en la franja fronteriza.
La situación coloca en una encrucijada a la administración estatal y a los concesionarios. Mientras la Federación mantenga la política actual de precios en los hidrocarburos, el sistema de transporte de la capital requerirá de ajustes fiscales o inyecciones de capital para evitar el colapso de las rutas periféricas, que son las más afectadas por la baja densidad de pasajeros.



