



CHIHUAHUA, Chih. — Derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) expresaron su inconformidad ante esta redacción para denunciar deficiencias en la atención médica, tratos déspotas por parte del personal operativo y un severo sobrecupo en las instalaciones.
Los afectados señalaron de manera directa a las asistentes médicas por brindar una atención deficiente y poco paciente. De acuerdo con los testimonios, el personal responde de forma grosera a las dudas de las personas y regaña a los usuarios —en su mayoría adultos mayores— cuando estos no comprenden con claridad las indicaciones sobre sus trámites o citas.
Para lograr obtener un turno en el área de radiografía y otros estudios de diagnóstico, los pacientes se ven obligados a realizar filas a la intemperie desde antes de las 5:00 de la mañana, a pesar de que la atención formal inicia pasadas las 8:00 horas. Una vez dentro de la unidad, la espera se prolonga hasta por más de tres horas.
La saturación de los espacios agrava la situación, ya que el número de asientos resulta insuficiente para la alta demanda de usuarios diaria. Esto obliga a decenas de personas con padecimientos de salud o edad avanzada a permanecer de pie durante largos periodos.
Finalmente, las personas inconformes manifestaron que la capacidad operativa de la institución se encuentra superada frente al constante crecimiento en la plantilla de derechohabientes, por lo que exigieron a los directivos del instituto tomar medidas urgentes para optimizar la atención y garantizar un trato digno.









































































