
El Sumo Pontífice recuperó la tradición de cargar la cruz durante las 14 estaciones del Viacrucis, un gesto de entrega física que no ocurría desde hace tres décadas.
Un hito en la Semana Santa romana
El retorno a la tradición de Juan Pablo II
Desde que San Juan Pablo II lo hiciera por última vez hace 32 años, la salud de los sucesores de Pedro había limitado su participación a presidir el acto desde un palco. Sin embargo, León XIV decidió retomar esta austera tradición, caminando entre las ruinas del anfiteatro Flavio ante una multitud congregada bajo el silencio respetuoso que caracteriza a la ceremonia más vistosa de la Semana Santa.
"Es un recordatorio del peso del sacrificio y la cercanía del pastor con su rebaño", comentaron fuentes vaticanas sobre el gesto del Papa, que fue seguido en directo por millones de personas a través de la televisión y redes sociales.
Seguridad y fervor en Roma
El evento se desarrolló bajo un estricto dispositivo de seguridad, permitiendo que los peregrinos rodearan el perímetro del Coliseo para presenciar el paso del Pontífice. Las meditaciones de este año se centraron en la paz mundial y la crisis de refugiados, temas que cobraron mayor relevancia con el simbolismo del Papa cargando el madero.































































