
México.- Tras una incansable labor que la llevó a recorrer desiertos y campos de exterminio en todo el país, la fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Ceci Flores, logró finalmente sepultar los restos de su hijo Marco Antonio. El funeral se llevó a cabo esta tarde en Hermosillo, luego de que las autoridades confirmaran la identidad de los restos óseos mediante pruebas de ADN. Con la frase "puedo decir que cumplí", la activista cerró un ciclo de incertidumbre que inició el 4 de mayo de 2019, cuando el joven fue privado de su libertad por hombres armados en Bahía de Kino.
La localización de Marco Antonio representa una victoria agridulce para el movimiento de familias de personas desaparecidas en el noroeste de México.
Identificación Genética: Los restos fueron localizados en una fosa clandestina meses atrás; sin embargo, fue hasta este abril de 2026 que los peritajes de la Fiscalía de Sonora brindaron la certeza jurídica necesaria para la entrega a sus familiares.
Símbolo de Resistencia: Ceci Flores enfatizó que, aunque hoy entierra a su hijo, su labor como buscadora no termina, pues aún falta localizar a su otro hijo, Alejandro Guadalupe, desaparecido en 2015 en Los Mochis, Sinaloa.
Acompañamiento: Decenas de madres de diversos colectivos acompañaron el cortejo fúnebre, entonando cantos de esperanza y exigiendo que las investigaciones continúen para dar con los responsables del crimen.
Este evento pone de relieve la crisis de desapariciones en Sonora y el papel fundamental que han tomado las familias ante la lentitud de las instituciones oficiales.
Justicia Pendiente: A pesar del hallazgo de los restos, Ceci Flores denunció que no hay personas detenidas ni sentenciadas por la desaparición y homicidio de Marco Antonio.
Llamado a la Paz: Durante la ceremonia, la activista reiteró su mensaje hacia los grupos delictivos para que permitan a las familias seguir buscando "tesoros" sin represalias.
Impacto Nacional: El caso de Ceci Flores ha resonado internacionalmente, llevando la problemática de las fosas clandestinas en México ante organismos como la ONU y la OEA.



