
Ciudad de México.- Nuevos testimonios de trabajadores de mudanza confirman que la ex primera dama se llevó obras de arte, vajillas de plata y hasta la bandera presidencial días antes de concluir el sexenio de Peña Nieto.
Personal de mudanzas que participó en el desalojo de la Residencia Oficial de Los Pinos en 2018 ha roto el silencio, ratificando las investigaciones presentadas por la periodista Sabina Berman. Los testimonios detallan un operativo de embalaje masivo, coordinado bajo las órdenes directas de Angélica Rivera, en el que se sustrajeron bienes históricos y artículos de lujo pertenecientes al patrimonio nacional, sin que hasta la fecha hayan sido devueltos.
El operativo de los "hombres de beige"
Dos días antes de la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador, un equipo de mudanza vestido de color beige ingresó a la residencia. Según los relatos, el grupo procedió a empaquetar sistemáticamente objetos de alto valor utilizando papel canela y plástico de burbujas.
Entre los artículos sustraídos destacan:
• Obras de Arte: Un cuadro monumental de Diego Rivera, de aproximadamente \bm{3 \times 3} metros, fue descolgado y embalado.
• Platería y Cristalería: Se vaciaron los cajones del comedor principal, llevándose cubiertos de plata y una vajilla diseñada para 800 comensales.
• Símbolos Patrios: Por orden de una "mujer rubia" identificada como la ex primera dama, se retiró la bandera de seda del despacho presidencial.
Testimonios y evidencias
La logística requirió el uso de dos tráileres para transportar el cargamento fuera de las instalaciones oficiales.
Los trabajadores encargados del traslado confirmaron que la instrucción fue "limpiar" la residencia, llegando al extremo de llevarse incluso las toallas de los baños.
Estas declaraciones coinciden con los reportajes documentados por Sabina Berman, quien ha señalado la falta de un inventario transparente al cierre de la administración de Enrique Peña Nieto.
A pesar de los años transcurridos y la indignación pública que generaron las primeras filtraciones, no existe registro de que las piezas de arte o el mobiliario histórico hayan sido reintegrados al Estado mexicano.
Contexto: Al inicio del actual gobierno, Los Pinos fue abierto al público como centro cultural, evidenciando ante los visitantes la ausencia de muebles y decoraciones que históricamente formaban parte del recinto.



