
CIUDAD DE MÉXICO – El entorno de la "Reina Grupera", Ana Bárbara, se sacude tras revelaciones que la vinculan, junto a su esposo Ángel Muñoz, en una serie de movimientos legales contra corporaciones estadounidenses y figuras mediáticas.
Las declaraciones de una ex pareja de Muñoz han puesto al descubierto un presunto esquema de beneficios legales que ha encendido las alarmas en el mundo del espectáculo.
El "Modus Operandi": General Motors y Wells Fargo
Derrota legal frente a Javier Ceriani
No todos los frentes legales han resultado a favor de la pareja. Tras un ríspido enfrentamiento mediático y judicial, el periodista Javier Ceriani logró imponerse en la demanda que el matrimonio interpuso en su contra, marcando un precedente en la batalla que mantienen contra el YouTuber Javier Ceriani.
Revelaciones de pasaportes y "arreglos" a famosos
La controversia tomó un tinte más oscuro cuando Toval, identificada como ex amante de Muñoz, afirmó que este le confesó participar activamente en la gestión irregular de documentos. Según su declaración, Muñoz habría ayudado a "arreglar papelería" para figuras de alto perfil como Kate del Castillo y Marisela, sugiriendo una red de influencias en trámites administrativos.
Silencio y lealtad: El futuro de la Reina Grupera
Pese a que estos señalamientos ponen en duda la transparencia administrativa de Ángel Muñoz, Ana Bárbara mantiene una postura de apoyo incondicional hacia su esposo. Sin embargo, la presión mediática y las críticas de sus propios familiares sugieren un desgaste que podría impactar seriamente la imagen pública de la intérprete de "Bandido" en el corto plazo.



